Vamos a hablar en este breve artículo de unos de los monumentos que tienes que ver en Oviedo, y que visitamos en nuestro Free Tour Oviedo Monumental, la Iglesia de San Isidoro el Real.
La denominación de Parroquia de San Isidoro el Real es uno de los más antiguos de la ciudad de Oviedo, habiendo sido fundada alrededor del año 1200 en la hoy llamada Plaza del Paraguas. La parroquia fue trasladad aquí en 1770, lo que era la Iglesia de San Matías, de origen jesuita. La portada de la antigua parroquia se puede encontrar hoy en día en el Campo de San Francisco.
Este templo de San Matías se edificó entre los años de 1578 y 1681 bajo patrocinio de Doña Magdalena de Ulloa, aya de Don Juan de Austria, esto es, la persona que se ocupaba de sus cuidados y educación cuando era un niño. Al negarse ésta a aparecer como la fundadora, el que quedó registrado como fundador fue el antiguo obispo de Oviedo y posterior arzobispo de Granada Dos Martín Carrillo Alderete, que hoy día está embalsamado en una urna en el lateral del presbiterio.
Parece que el proyecto fue inicialmente encargado al jesuita Juan de Tolosa, pero fue el avilesino Francisco Menéndez Camina quien lo culminó y quien le dotó la imagen barroca que hoy se aprecia.
La fachada está dividida en dos cuerpos. El primero de ellos está formado por las puertas de acceso, que están enmarcadas por medias columnas pareadas y arco de medio punto. El frontón es claramente barroco; contiene elementos curvos y quebrados, con dos pilastras clásicas en el centro. La iglesia solo tiene una torre, aunque originalmente fueron proyectadas dos.
En cuanto al interior, tiene tres naves, siendo transformadas las dos laterales en capillas, comunicadas entre ellas por arcos de medio punto.
Destacan en el interior los retablos barrocos, muy variados y ricos, siendo digno de mención la de la Pasión, donde se encuentran las imágenes de Nuestra Señora de los Dolores y al Santo Cristo Yacente, titulares de la Cofradía del Santo Entierro. También en el interior hay reliquias de San Isidoro el Real, San Isidoro de Sevilla, San Francisco Javier y de San Juan Pablo II.