Hablaremos ahora del Teatro Campoamor, la sede de celebración de los premios Príncipe de Asturias.

El teatro fue erigido a finales del siglo XIX, entre los años 1883 y 1892, y fue diseñado por los arquitectos López Salaberry y Borrajo Montenegro. El principal motivo para su edificación es que Oviedo se estaba quedando sin lugares para espectáculos, ya que el lugar principal donde tenían lugar entonces, la Casa de Comedias, se encontraba en muy mal estado, casi de ruina.

La elección del lugar fue por ser una zona muy frecuentada por los habitantes en esa época, al encontrarse cerda de Catedral, la zona comercial, la Universidad y la zona del Fontán. Hay que decir que Oviedo tenía entonces abundancia de suelo público, debido a las desamortizaciones que tuvieron lugar todo el siglo XIX. Poco tiempo después comenzó la burguesía a edificar en los alrededores viviendas y negocios diversos.

En el 1875 se había construido en Madrid el Teatro de la Comedia, que entonces se consideraba como el más vanguardista del país. En el año 1876 se formó una comisión para impulsar la construcción del teatro en Oviedo, produciéndose la adjudicación en 1882 al proyecto de López y Borrajo, con una clara inspiración en el teatro madrileño. La característica principal de este proyecto reside en que estaba ideado para la burguesía, no para la nobleza como antaño, motivo por el que era cómodo y seguro, tenía salones de recreo y un amplio aforo.

El teatro tenía una planta con forma de herradura, lo que le daba una gran acústica. Fue el primer teatro en la ciudad que tuvo iluminación eléctrica.

En términos de seguridad se trataba también este de un teatro revolucionario, debido a que tenía muchas y amplias escaleras que facilitaban enormemente la evacuación, y existía una separación entre el público y el escenario, lo que reducía también el posible riesgo de incendios.

La fachada era similar a la que tenían los palacios renacentistas italianos, destacando en ella las esculturas realizadas de La Comedia y La Tragedia. El interior era asimismo espectacular. Contaba también con una cúpula ricamente pintada, rejería en escaleras y palcos, servicios de agua y hasta calefacción.

El nombre que se propuso para tan majestuoso edificio fue el del poeta de finales del XIX, Don Ramón de Campoamor.

En el año de 1907 se fundó la Sociedad Filarmónica de Oviedo, cuyo objeto era el de organizar los conciertos y consolidar la afición de Oviedo por la música.

En el primer tercio del siglo XX se fueron añadiendo poco a poco diferentes mejoras al teatro, que incluían la instalación de un café en la planta baja, y un aumento de butacas al poner la orquesta bajo el escenario.

El teatro en este momento se utiliza para espectáculos de ópera, zarzuela, drama, comedia, conciertos, funciones de prestidigitación y otros similares. Con idea de aumentar la rentabilidad, en 1915 se le proveyó de un cinematógrafo, lo cual posibilitó que se mostraran películas de cine mudo y, desde 1929, cine sonoro.

Durante el año 1934, en el golpe de estado, el teatro es incendiado, quedando lamentablemente reducido a los cuatro muros de sus fachadas. En el año 1942 se llevó a cabo la reconstrucción del mismo, encargada al arquitecto municipal Gabriel de la Torriente. Se elevó el ático para poder albergar más sitios en butacas, se creó una sala de fiestas en el sótano y se recuperaron las plateas, para intentar volver a un aspecto similar al original. También se realizó una ampliación del escenario, y se le dotó de foso y contrafoso.

La reapertura del teatro tuvo lugar en 1948 con una función de ópera, principal género característico del teatro. Hay actuaciones de ópera todas las temporadas, que se inicia en el mes de septiembre con las fiestas de San Mateo.

En el año 1982 se decidió llevar a cabo una restauración del teatro, para revertir el deterioro del paso del tiempo. Esta restauración tuvo lugar entre 1985 y 1986. En esta reforma se vio que el edificio tenía algunos problemas estructurales, por lo que se decidió renovar la instalación eléctrica, fontanería, calefacción y se instaló un sistema contra incendios. Asimismo, se eliminó la sala de fiestas del sótano, construyéndose en su lugar tres salas polivalentes.

La reinauguración se produjo de nuevo con un espectáculo de ópera, a cargo del tenor Plácido Domingo y la soprano asturiana Josefina Arregui.

El evento que ha dado fama internacional al teatro es, sin duda, la entrega anual de los Premios Príncipe de Asturias, o Princesa de Asturias actualmente. Esta tiene lugar desde el año 1981, y son posiblemente los premios más importantes del mundo tras los Nobel.

Además de este evento, tienen lugar otros importantes como son la Temporada de Ópera, el Festival de Teatro Lírico, Zarzuela, la Temporada de Teatro o el Festival de Danza.

Entre las personalidades que han actuado en el teatro se pueden decir nombres como:

Marilyn Horne, Grace Bumbry, Samuel Ramey, Montserrat Caballé, Teresa Berganza, Victoria de los Ángeles, Edita Gruberova, Waltraud Meier, Chris Merrit, Mirella Freni, Elly Amelling, Elena Obraztsova, Vladimir Chernov, Kristjan Jóhannsson o Frederica von Stade. En cuanto a la danza: Alicia Alonso y el Ballet Nacional de Cuba, el Ballet del Teatro Bolshoi de Moscú con Maia Plisiétskaia o compañías como los Ballets de la Ópera de Montecarlo, el Ballet Kirov de Leningrado, Les Grands Ballets Canadiens, la compañía de Ballet de Boris Eifmann, la compañía de Angelin Preljocaj o el Ballet Clásico Nacional con María de Ávila. Asimismo, han actuado solistas de relieve internacional como Mihail Barishnikov, Antonio Gades, Víctor Ullate, Nacho Duato o Tamara Rojo.

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