Así como en un artículo anterior hablamos de la historia de la región asturiana, en este comentaremos brevemente algunas particularidades de la ciudad de Oviedo. Para conocer más detalles de nuestra hermosa ciudad, te invitamos a unirte a alguno de los Free Tours en Oviedo que tenemos para ti.

La ciudad de Oviedo fue fundada en el año 761 sobre un enclave especial. Y era especial porque se trataba de una colina que se ubicaba en un cruce de caminos entre León y Lugo de Llaneras, población de importancia en la época, y el que transcurría hacia Galicia. La colina fue ocupada inicialmente por los monjes Máximo y Fromestano para fundar en ella el monasterio de San Vicente. Hoy en día hay quien cree que ya hubo población en la zona en la época romana, pero este extremo no está del todo claro. Alfonso II el Casto decidió mover la capital del Reino de Asturias aquí a principios del siglo IX. Y, posteriormente, en el 812 se descubrió en Santiago la tumba del Apostol, siendo Alfonso II el primero en ir a visitar el sepulcro, inaugurando así el Camino de Santiago.

Bastante siglos más tarde, en el año 1521, la ciudad fue arrasada por un gran incendio. Se realizó un cambio en el trazado de las calles, que pasaron de tener un trazado radial a uno ortogonal. Se comenzó también a crecer de forma intensa extramuros, destacando especialmente la zona del Fontán.

Tras el golpe de estado de 1934, transcurrieron 10 días de intensos combates en la ciudad de Oviedo. Se produjeron daños en muchos edificios, entre los que cabe reseñar la Universidad, el Teatro Campoamor, y la Cámara Santa de la Catedral, que fue dinamitada.

2 años después, en el golpe de estado de 1936, Oviedo quedó ya de primeras en manos del bando nacional, quedando rodeados de milicianos leales a la república. En el asedio posterior quedaron arrasados barrios completos, como el Campillín.